Luneburgo: la cuidad sobre sal
Absorbido por las aguas subterráneas, se forma una salmuera del 27%, que se hervía en las sartenes de plomo de las salinas, separando la sal pura y enviándola por barco desde Lübeck. Las salinas funcionaron durante más de 1000 años, hasta que se cerraron en 1980. Los efectos de la extracción de salmuera se pueden apreciar incluso hoy: el lado oeste del casco antiguo está hundido y, en el camino hacia las salinas, se ven casas abombadas y muros torcidos.
La historia de la sal en Luneburgo se puede descubrir en el Museo de la Sal (Deutschen Salzmuseum), a la vez que, en la terma salada “SaLü”, la salmuera burbujeante le proporciona relajación y diversión.